Ocasos estacionales.

A lo largo de la vida hay amaneceres, anocheceres, ocasos y todo lo que se le ocurra. Se habla de edades, de lo que a cada edad le correponde, aunque no creo más que en reglas personales me gusta cuando se arremete contra los tópicos.
Dice Javier Cercas en "El bache" que "las dos épocas más felices de la vida son los veinte años y los sesenta, la juventud y la jubilación. Lo de los jóvenes es obvio; a los veinte años, uno se dedica a las cosas más satisfactorias que existen: enamorarse, follar, beber cerveza y tirar croquetas a los ventiladores durante las farras. Lo de los jubilados no es tan obvio, pero es igualmente cierto".
Sin embargo, "el bache" lo encuentra a los cuarenta: "Un bache, Dios santo: lo que se produce es un socavón espeluznante. El cuarentañero no se enamora, apenas folla, apenas bebe cerveza, jamás tira una croqueta a un ventilador; de la vida se acuerda, pero dónde está. Vive encajonado entre unos hijos demasiado niños y unos padres demasiado viejos: cuida de los hijos, pero se siente culpable de no cuidar suficiente de los hijos; cuida de los padres, pero se siente culpable de no cuidar suficiente de los padres".
Aunque se puede ver en esta edad la etapa más productiva y creativa de la vida, a fe mía que razón no le falta.
Foto Trevor Brady
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Autor: Fernando
Yo lo veo más bien como un tránsito. O a lo peor me engaño.
Fecha: 17/02/2009 14:05.
Autor: Miguel
Fecha: 19/02/2009 21:27.
Autor: Cosechadel66
Un saludo
Fecha: 21/02/2009 16:58.


